tuve que inventar respuestas y senderos
para comprender al sonido de tus ojos
cálidos como pan recién horneado
indescifrables como una rosa en el invierno
a mitad del vuelo hacia tu vientre
en un temblor de madera y mar abierto
descubro que no existe forma de regreso
una vez hecha distancia en mi costado
para inventar el amor maduro mis poemas
junto a tu forma aromada de ofrecer la mesa
tu llegada puso fuego a mis silencios
y no hay final posible si hago nido en tu pecho
siembro el dolor de mis hermanos en tus manos
me llueven las palabras en tu verde regazo
mientras me vas contando como crecer
tus comprometidos claveles de setiembre
así me hice habitante de tus sueños
de cocina canción para amasar ternuras
en una sala numerosa de recibir la vida
sirviendo a vasos llenos
nuestro amor compartido
sábado, 3 de noviembre de 2007
Con las alas puestas
Porque vengo de la misma distancia
humillaciones más o menos
porque te encuentro cada madrugada
enfermo de peatón por la ciudad
siento que me duele cada silencio tuyo
cargado de patrones, horarios, ordenanzas,
que debemos salvar para volver con vida
Porque yo igual que vos
ya gasté los zapatos el cemento
las palabras el azul las señales,
corriendo a dos empleos
para poder creer
que falta nada más
que un poco menos
Y no llegamos hermano
siempre estamos a mitad de la cola
el colectivo el sueldo el alquiler,
las esquinas de nunca
Siempre estamos a mitad de la tormenta,
la niñez en el cajón de los olvidos,
la adolescencia malgastada
y nosotros, adentro del latido
cuando decimos, vamos
Porque siempre insistimos
porque hay una canción a cada paso
en cada despertar,
en cada mano que entregamos
porque nosotros anónimos plurales
silenciados desde el párpado a los brazos
siempre tenemos una primavera flor de labios
un nacimiento en el camino
una rosa entre los dientes
nosotros indefensos caminantes
que de toda la sinfonía de colores
que gastó el universo
nos legaron el gris
como una herida
nosotros sobrevivientes de cenizas
en el extremo final de la esperanza
a un paso del abismo
y con las alas puestas
humillaciones más o menos
porque te encuentro cada madrugada
enfermo de peatón por la ciudad
siento que me duele cada silencio tuyo
cargado de patrones, horarios, ordenanzas,
que debemos salvar para volver con vida
Porque yo igual que vos
ya gasté los zapatos el cemento
las palabras el azul las señales,
corriendo a dos empleos
para poder creer
que falta nada más
que un poco menos
Y no llegamos hermano
siempre estamos a mitad de la cola
el colectivo el sueldo el alquiler,
las esquinas de nunca
Siempre estamos a mitad de la tormenta,
la niñez en el cajón de los olvidos,
la adolescencia malgastada
y nosotros, adentro del latido
cuando decimos, vamos
Porque siempre insistimos
porque hay una canción a cada paso
en cada despertar,
en cada mano que entregamos
porque nosotros anónimos plurales
silenciados desde el párpado a los brazos
siempre tenemos una primavera flor de labios
un nacimiento en el camino
una rosa entre los dientes
nosotros indefensos caminantes
que de toda la sinfonía de colores
que gastó el universo
nos legaron el gris
como una herida
nosotros sobrevivientes de cenizas
en el extremo final de la esperanza
a un paso del abismo
y con las alas puestas
adolescencia bajo la lluvia
Llego por las orillas de la vida
Deshilachada en cada brote
Con un viento feroz
Azotándome la risa
llego con un silbido tuerto y rengo
y no me alcanzan el tiempo ni los ojos
buscando en el revés de cada esquina
la sinrazón de tanto olvido
Deshilachada en cada brote
Con un viento feroz
Azotándome la risa
llego con un silbido tuerto y rengo
y no me alcanzan el tiempo ni los ojos
buscando en el revés de cada esquina
la sinrazón de tanto olvido
entre clasificados y zapatos gastados
colectivos ciegos y pájaros violentos
te comencé a perder al encontrarte
como una antigua sombra
por nuestra sangre joven
me voy sin pronunciar tu nombre
masticando pedazos de ternura
cuando mis ojos vuelvan a ser niños
danzaremos una memoria azul
viernes, 2 de noviembre de 2007
A CÁTULO CASTILLO
¿en qué universo de sílaba totalandan tus ojos buscándole el revés
a las cosas más simples?
¿en qué estaño celeste y fraternal
acodó tu bondad arrancando
secretos a las copas más tristes?
el velamen delirante de ese idioma
nos fue dictando con su primer poema
la crueldad de tu ausencia
el afinado instrumento del adiós
se ahoga en el umbral de la ternura
que partió con tu nombre
Fotos Congreso de Escritores
Primer Congreso Latinoamericano, realizado en Tucumán
Dando la bienvenida a los escritores

Con JorgeMeretta (Uruguay) y Elvio Romero (Paraguay)

Inauguración Emcuentro Latinoamericano de Escritores y Congreso Nacional. De izquierda a derecha: Jorge Alves (Director de Cultura Municipal), Félix Luna; Rubén Amaya (Presidente SADE Tucumán); Héctor Carrizo (Ministro de Educación y Cultura de la Provincia); Domingo Amaya (Secretario de Estado de Turismo de la Provincia)

Con Bestriz Schaeffer Peña (Buenos Aires), María Elvira Juárez(Tucumán), José (Mendoza) y Cecilia Peñalba (Tucumán)

Escritores de distintos lugares del país

Encuentro Nacional de poetas de Monteros (Tucumán) Dando la bienvenida a los poetas

Dando la bienvenida a los escritores
Con JorgeMeretta (Uruguay) y Elvio Romero (Paraguay)
Inauguración Emcuentro Latinoamericano de Escritores y Congreso Nacional. De izquierda a derecha: Jorge Alves (Director de Cultura Municipal), Félix Luna; Rubén Amaya (Presidente SADE Tucumán); Héctor Carrizo (Ministro de Educación y Cultura de la Provincia); Domingo Amaya (Secretario de Estado de Turismo de la Provincia)

Con Bestriz Schaeffer Peña (Buenos Aires), María Elvira Juárez(Tucumán), José (Mendoza) y Cecilia Peñalba (Tucumán)

Escritores de distintos lugares del país

Encuentro Nacional de poetas de Monteros (Tucumán) Dando la bienvenida a los poetas

jueves, 1 de noviembre de 2007
Ocres pinceladas de mi barrio
Me gustan las calles silenciosas
Con sus árboles de otoño
Donde los pibes se bañan de amarillo
Y abonan con su risa el empedrado
Me gustan los bares cenicientos
Con un viejo almanaque de testigo
Y una nostalgiosa cicatriz de grapa
Tatuada en las ventanas empañadas
Amo el verde remanso de las plazas taciturnas
Donde la calle se saca la corbata
Y una ronda jubilada
Se traga el último pedazo de ternura
amo mi barrio de grises laburantes
Cuan do una antropófaga sirena
Lanza un aullido represor
Porque el inmutable horario de salida
Le escarba las entrañas
A la hora en que mi barrio
Se viste de gorriones canallas
Me pongo una bufanda de grillos
Me abrigo los bolsillos
Con papeles en blanco
Y salgo multitud
A repartir el tiempo que soñamos
Con sus árboles de otoño
Donde los pibes se bañan de amarillo
Y abonan con su risa el empedrado
Me gustan los bares cenicientos
Con un viejo almanaque de testigo
Y una nostalgiosa cicatriz de grapa
Tatuada en las ventanas empañadas

Amo el verde remanso de las plazas taciturnas
Donde la calle se saca la corbata
Y una ronda jubilada
Se traga el último pedazo de ternura
amo mi barrio de grises laburantes
Cuan do una antropófaga sirena
Lanza un aullido represor
Porque el inmutable horario de salida
Le escarba las entrañas
A la hora en que mi barrio
Se viste de gorriones canallas
Me pongo una bufanda de grillos
Me abrigo los bolsillos
Con papeles en blanco
Y salgo multitud
A repartir el tiempo que soñamos
Poemas breves
IV
En la urgencia de amarte
llevaba a la memoria desnuda
y un sabor callado
donde abrigaba tu partida
luego me dibujaste un mapa
en las heridas
sin ninguna piedad
por las cenizas
V
cuando me vaya te llevaré conmigo
buscando de algún modo
tu partida
cuando te vayas
la memoria
se marchará en tus ojos
me quedaré con el olvido
para que no me maten las preguntas
En la urgencia de amarte
llevaba a la memoria desnuda
y un sabor callado
donde abrigaba tu partida
luego me dibujaste un mapa
en las heridas
sin ninguna piedad
por las cenizas
V
cuando me vaya te llevaré conmigo
buscando de algún modo
tu partida
cuando te vayas
la memoria
se marchará en tus ojos
me quedaré con el olvido
para que no me maten las preguntas
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